De tal palo: Luis Martín jr., a prueba en el Real Madrid

Juega en el Infantil Autonómico del Costa Tropical

Miguel González

En el año 2000 su padre, entonces un jovenzuelo de 16 años, estuvo unos días a prueba en los juveniles del Real Madrid. Exquisito en el trato de balón y con olfato para el gol, Luis Martín Fernández, apadrinado por Wilder Barcos, se ejercitó en la antigua Ciudad Deportiva con la esperanza de quedarse en el que siempre fue el club de sus amores. Allí, incluso tuvo la oportunidad de recibir consejos del mismísimo Alfredo Di Stéfano. Pero las cosas no siempre salen como uno quiere. Pese a su innegable clase, Luis Martín no pasó de jugar en Tercera División, eso sí, con el orgullo de hacerlo en el equipo de su ciudad, el Motril C.F.


Un cuarto de siglo más tarde, el Madrid vuelve a hacerle un guiño a Luis Martín, en este caso a través de la figura de su hijo. Como Luis padre entonces, Luis Martín junior también ha acudido a la llamada del club merengue siendo jugador del Costa Tropical, club enraizado en esta reconocida familia de empresarios motrileños desde que Luis Martín abuelo fuese uno de sus fundadores hace treinta años.

En este caso, fue Francisco de Paula, uno de los ojeadores blancos por esta zona de Andalucía, el que, habiendo seguido las evoluciones de Luis hijo, contactó con Luis padre para concertar una prueba en Valdebebas.
Cuatro días ha estado allí, entrenando con el infantil madridista de Súperliga, Luis Martín Castillo, un chico nacido el 5 de abril de 2013; alto, buena planta y que se desempeña en el puesto de lateral izquierdo. Las impresiones causadas tras las intensas sesiones de preparación han sido buenas, marcando incluso un gol en el partido de entrenamiento. El trato recibido por el cuerpo técnico del fútbol base madridista ha sido inmejorable y éste ha remitido al jugador y a su familia el compromiso de mantenerlo en la órbita merengue. De momento, el cambio del infantil autonómico del Costa Tropical al infantil del Real Madrid de Súperliga tendrá que esperar, pero, quién sabe si más adelante… En cualquier caso, el camino está comenzado.

Mesón Antequera

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