Los goles, de Duah y Raúl García, llegaron en la segunda mitad
Mucho Deporte
El C.F. Motril dejó una excelente impresión ante los aproximadamente 400 aficionados que se dieron cita en el estadio Escribano Castilla. En un encuentro amistoso frente al Marbella F.C., equipo de Segunda Federación, el conjunto dirigido por Raúl Barroso comenzó a plasmar con claridad los rasgos de la que apunta a ser su seña de identidad para la próxima campaña.
Tras los primeros esbozos de la pretemporada contra conjuntos juveniles de División de Honor y el triangular disputado en Pulpí (donde disputaron 45 minutos ante el Almería B y otros 45 frente a un División de Honor), este duelo supuso una prueba mucho más exigente. El equipo blanquiazul demostró que, pese a no contar ya con una referencia ofensiva tan clara como era Antonio López, ha evolucionado hacia un modelo de juego de mayor elaboración asociativa y con una notable incorporación de efectivos al ataque.

Los primeros 45 minutos resultaron muy igualados, con un Motril con la firme intención de construir el juego a través una salida limpia del balón. En los compases iniciales del encuentro, Buil gozó de una gran oportunidad al intentar sorprender con una sutil vaselina que se marchó por encima de la portería marbellí.
El Marbella sólo dispuso de una ocasión en la primera mitad, gracias a un potente disparo de Toni que exigió una magnífica intervención del guardameta Juanmi.
Por parte motrileña, el peligro también llegó a través del balón parado. Álex estuvo a punto de abrir el marcador con un gran cabezazo en el segundo palo, pero se topó con un Bloch bien colocado que atajó la pelota. Sin goles en el marcador, ambos equipos se retiraron al descanso.
Segunda parte: llegan los goles

Tras el paso por vestuarios, la segunda parte trajo consigo numerosos cambios en las alineaciones, sobre todo en las filas del Marbella. Sin embargo, la dinámica favoreció rápidamente al conjunto local gracias a una acción de estrategia: en un saque de esquina, Duah lograba poner por delante al Motril. Pocos minutos después, Raúl García se hizo sitio entre los centrales marbellís y conectó un soberbio disparo ante el que nada pudo hacer el cancerbero rival.





