Serial Referentes motrileños de la MM Ciudad de Motril: Once veces primera clasificada local en la Media Maratón de Motril y, por derecho, una de las grandes en la historia del atletismo motrileño. Esta entrevista en Mucho Deporte es de julio de 2018
Miguel González
No necesita carta de presentación. A buen seguro que todos ustedes, aficionados o no a las carreras populares, la conocen porque la ven correr por Motril y su entorno. Claudia Martín Alcalde (Motril, 8/11/1964) es la gran referencia del fondo motrileño femenino en la última década y media. Múltiple vencedora en su categoría del Gran Premio Diputación, entre otros logros, es también madre de dos atletas de élite que bien pueden decir aquello que “de casta le viene al galgo”. A sus infinitas carreras atléticas, Claudia une también dos universitarias: Biblioteconomía (la ejerce desde 1989) y Derecho. Si buscan una palabra para definirla, quizá sea ésta: ejemplar.
Puede que mucha gente crea que usted se enganchó al atletismo con el auge de las carreras populares, y no saben que lo suyo viene de largo, de la adolescencia…
Así es. Empecé a practicarlo en el Instituto, con 15 ó 16 años, y con Antonio Rodas de profesor. Estuve dos temporadas totalmente involucrada en el atletismo. Hacía velocidad y salto de longitud y llegué a ser campeona provincial de 100 metros y subcampeona en longitud. A los 18 años me fui a estudiar a Granada y lo fui dejando, no sin antes correr y ganar el cross júnior que se celebró conjuntamente con la I Media Maratón de Granada, en el año 1983, que ganó Carmen Mingorance, con la que solía ir a entrenar.
En pista se estrenó en el granadino Estadio de la Juventud, ¿recuerda su primera carrera de fondo?
Sí, fue un cross en Torrenueva en el año 1982; lo recuerdo porque conservo el trofeo que gané. También por esa época, hice otra carrera en el Llano de la Perdiz y en Tierras de Almería.
“No existe el machismo en el mundillo de las carreras populares”
Es de imaginar que en aquellos años padecería la incomprensión de una sociedad poco habituada a ver a las mujeres haciendo deporte por la calle…
Cuántas cosas he tenido que sufrir en mis carnes. De joven, con 17 años, como no teníamos pista, iba a entrenar al campo de fútbol y se metían conmigo; tuve que pelearme a calzón para parecer un niño y que me dejasen en paz. Incluso, de más mayor me ocurría tres cuartos de lo mismo. Salía a correr por las mañanas y me decían que me dedicase a limpiar y a cuidar a mis niños. Pero, gracias a Dios, hace ya bastantes años que la cosa cambió en un 200 por cien. Se le ha dado totalmente la vuelta a la tortilla. Antes éramos pocas mujeres en las carreras y te miraban raro; ahora es al contrario; somos muchas y además nos alaban y animan. Decir que actualmente existe machismo en este mundillo es hablar por hablar.

Había dejado el atletismo en la época universitaria, ¿cuándo se reengancha?
Cuando apunté a Alejandro en el “Ciudad de Motril”. Lo solía llevar a los cross y la gente del club me animó a apuntarme yo también. Tendría unos 33 años. Mi primera prueba fue el cross de La Zubia del año 2000. Pocos días después me estrené en el Premio Diputación en la carrera de Armilla, teniendo dudas de si sería capaz de aguantar los 10 kilómetros.
No deja de ser el título de una famosa película, pero ¿se puede hablar realmente de una soledad del corredor de fondo?
Tiene parte de verdad pues es un deporte individual y lo practicas en solitario la mayoría de las veces, sobre todo cuando entrenas, pero no hay mayor problema en correr solo. Yo casi siempre lo hago sola, en gran medida porque no encuentras a nadie que te acompañe. En tantos años en esto he compartido entrenamiento con muchas personas que, por unas u otras razones, lo acaban dejando, así que al final te toca salir sola; aunque ya digo, no supone ningún problema para mí.
Algunas veces le asaltará la pereza, ¿cómo la supera?
En verano me cuesta más porque cambio de turno en el trabajo y me veo obligada a entrenar por la tarde noche, y a esa hora es verdad que me da algo de pereza y también me noto más cansada. Pero soy fuerte y me digo que la pereza no me va a vencer. Cuesta arrancar, sobre todo si vas sola, pero lo mejor es no pensarlo. Simplemente con saber que en este deporte no puedes estar muchos días sin hacer nada, ya tengo una razón para motivarme.
En tantos años compitiendo, ¿es capaz de elegir una carrera de la que se sienta especialmente orgullosa?
La de Itálica. Era mi primer cross internacional, con los nervios que eso me producía. Además, llegamos muy justos de tiempo. Para colmo, el día era bastante desapacible, muy frío y con una niebla que no te dejaba ver nada a veinte metros. No conocía el circuito, que también estaba embarrado. Me acompañaba un corredor de Motril, que más o menos me iba guiando, y de pronto me dice que marcho tercera de mi categoría y voy a ganar un plato, que es el premio que dan a los que suben al podio en ese prestigioso cross. Si nervios tenía, más aún cuando supe de esa posibilidad. Por eso, llevarme finalmente ese plato a casa es una de las cosas que más ilusión me ha hecho.
¿Y sus mayores logros?
Las tres medallas en Campeonatos de España Máster. Tengo un bronce en 5.000 y otro en 10.000, ambos en V-40; y una plata en 4×100. Sí, lo de esta última es curioso. Fue en Gandía, en 2008, la selección andaluza necesitaba una corredora para el relevo, yo andaba por allí y me pidieron que corriese a pesar de que yo era de una categoría de edad mayor. Me tocó hacer la posta de la curva; solo nos ganaron las catalanas.
“Me gusta más la pista que el asfalto”
También tiene un tercer puesto en un Campeonato de España de Media Maratón de Veteranos, en Granada. ¿Antepone los logros en pista?
Me gusta más que el asfalto. Hay gente que dice que la pista le cansa, pero a mí me encanta dar vueltas y vueltas.

Sigamos con las carreras; elija una por la que sienta predilección o le guste más…
La de Órgiva. Le he cogido un especial cariño porque, desde el año 2000 que vengo haciendo el Gran Premio Diputación, es la única prueba que no ha cambiado el circuito y me resulta curioso comparar los tiempos que hacía entonces con los de ahora.
¿Cuál es su plan de entrenamiento?
Nunca he tenido plan de entrenamiento. Y no será porque en la familia no tenga gente que me lo pueda hacer, pero les digo que no se molesten porque al final lo haré a mi manera. Corro por placer y es tal mi satisfacción que me importan poco las marcas. Hay compañeros que me dicen que, con mis cualidades, debía probarme, pero nunca me ha llamado la atención machacarme.
“Mi secreto para seguir arriba es haber sabido dosificarme en los esfuerzos”
¿Se puede decir entonces que es autodidacta a la hora de entrenar?
Totalmente. Hay gente que se mete en internet o tiene entrenador. Ya digo que en mi familia hay gente que me puede entrenar, pero yo prefiero hacerle caso a mi cuerpo. Quiero estar bien siempre y, si me machaco mucho, no lo voy a estar. Si a mis 53 años estoy ahí es porque he sabido dosificarme y entender hasta dónde puedo exigirme. No quiero que esto llegue a presionarme. El atletismo es lúdico para mí. No voy a ir a unos Juegos Olímpicos. Sí, cuando entreno en la pista me siento importante y hago series de 1.000 metros, pero nunca me he dado machaqueos fuertes. ¿Podía haber hecho mejores marcas? Por supuesto, pero no me arrepiento de hacer las cosas como las he hecho.
Al menos diga cuántos días entrena a la semana…
En verano salgo menos, tres o cuatro días a la semana. En cualquier caso, prefiero cuatro días buenos, con entrenamientos de calidad, a más sesiones. Ir a 6 ó 7 minutos es cansarme para nada. Mejor correr a ritmo más alto.
¿Complementa con algún otro deporte?
No. Hago las típicas sentadillas, abdominales, algo de brazos y, sobre todo, muchos estiramientos. Se puede decir que últimamente hago más gimnasia que antes, que prácticamente no hacía.
“Seguir una dieta equilibrada no me supone un sacrificio; siempre me ha gustado ese tipo de alimentación”
Para entrenar, ¿mañana o tarde?
Se sabe científicamente que el cuerpo está más activo por las tardes, pero yo estoy acostumbrada a correr por las mañanas porque es cuando generalmente libro en mi trabajo. A mí me gustaría poder rodar por la mañana y hacer series por la tarde; sería lo ideal.

¿Le cuesta compatibilizar su trabajo en la biblioteca con los entrenamientos?
Puede que la gente, cuando me ve corriendo por la mañana o por la tarde, piense que no tengo otra cosa que hacer, y la realidad es que soy una persona super ocupada. Pero es tanta la afición que tengo por el atletismo que saco tiempo de donde no hay. No hay más secreto.
Y con la alimentación, ¿sigue alguna dieta especial?
Antepongo una ensalada a cualquier otro plato. Tengo la suerte de que me gusta la comida sana, así que seguir una dieta equilibrada no representa ningún sacrificio para mí porque esa ha sido siempre mi alimentación. Ahora en verano tomo mucha fruta y refrescos que, por otra parte, es lo que apetece.
Antes de salir a correr por la mañana, ¿qué desayuna?
Lo normal de cualquier día, que en mi caso suele ser un vaso de leche acompañado de una tostada o de un bizcocho o una madalena. El día de la carrera sí me suelo “dopar” con un café con leche. Aparte, lo que sí procuro es hidratarme bastante, sobre todo en verano, y más aún el día anterior a una prueba. También, con limón, zanahoria y bicarbonato, elaboro mi propia bebida isotónica.
“Ha sido un error sacar del Premio Diputación a la Media Maratón”
Usted ha sido muchas veces primera atleta local en la Media Maratón “Ciudad de Motril”, ¿qué le parece el nuevo recorrido implantado el año pasado?
De entrada, no me parecía más rápido, como decían. Luego te das cuenta que, verdaderamente, no lo es. El otro era más llano, sólo lo complicaba la pequeña cuesta de la playa. Éste tiene más falsos llanos y el tramo de la Rambla de las Brujas es muy duro; no sé si es que me pilló de bajón o no estaba bien entrenada, el caso es que a mí se me hicieron interminables esos dos kilómetros, y la carrera, en general, me costó más que las anteriores. El único cambio que ha sido para mejor es el nuevo lugar de salida.
Continuando con nuestra Media Maratón, ¿usted la habría sacado del Gran Premio Diputación?
Rotundamente, no. Creo que han cometido un error. En el Gran Premio cada vez participa más gente; el triple que cuando yo empecé. Antes éramos 30 mujeres y ahora no somos menos de 200. En el Circuito funciona el boca a boca, que es la mejor publicidad. La mayoría de los inscritos en el Gran Premio participan en Motril porque, además, este es un sitio agradable para venir, y sólo con la mitad de esta gente ya se superan los 750 participantes de ahora.
Pues desde el Área de Deportes se vendía que yendo por libre se aspiraba a alcanzar los 4.000 inscritos…

Aquí no podemos correr 4.000 personas; no tenemos infraestructuras para eso. Además, otra dificultad añadida tras salir del Gran Premio es la coincidencia de fechas con otras carreras. Asimismo, el sistema de premios en metálico también ha ido a peor. Antes se repartían entre los diez primeros y, por poco que fuese la cantidad, había un aliciente para una serie de corredores que saben que ahora, que sólo se premia a los tres primeros, no tienen opción porque esos tres primeros suelen ser siempre los mismos. Y todo esto es una pena porque, por otro lado, la organización de nuestra Media Maratón es espectacular, mejor que la de muchas grandes ciudades.
Claudia, ¿cuáles son sus mejores marcas en las diferentes distancias?
En Media Maratón tengo 1:31.58, que hice en Córdoba; en 10.000 metros, 41.19; en 5.000, 21.15; y en Maratón, que sólo he hecho dos, hice 3:30 en la de Madrid, que me dicen que es muy dura, con bastante repecho en los últimos kilómetros, y que esa marca significaría 15 minutos menos en una llana. Además, en campeonatos de veteranos he llegado a correr un 200 en 31.49.
¿En su familia se puede decir que el atletismo es una forma de vida?
“Mis hijos deben estar tocados por una varita mágica, pero sin disciplina y constancia la genética sola no les habría bastado”
Sí. Tengo la suerte de contar con una familia totalmente volcada con el atletismo. Sé que mucha gente ha tenido que dejarlo precisamente por incompatibilidades familiares, pero en mi caso es todo lo contrario. Estamos todos enganchados, desde mis hijos a mi marido, que lo hizo más tarde y sin más afán que el de mantenerse en forma.
Alejandro y Claudia, sus hijos, son atletas de elite, ¿qué les viene de serie y qué se aprende?
Se nace con unas cualidades, pero no está al alcance de todo el mundo desarrollarlas hasta esos niveles que lo han hecho ellos. Este no es un deporte colectivo; es más sacrificado y, por tanto, tiene que llenarte. Lo han vivido desde pequeños, cuando me veían correr a mí, y lo entienden como su forma de vida. Les gusta, saben que es su trabajo. Sí, puede que genéticamente estén tocados por una varita mágica, pero si la genética no se acompaña de disciplina y constancia…

La voy a poner en un compromiso como madre, ¿cuál de los dos tiene más potencial?
Por cualidades físicas y elegancia, Alejandro es increíble; lo que pasa es que en este deporte la suerte influye. Muchas veces no coincide el pico de forma con una buena competición donde desarrollarlo; en su caso han intervenido factores que no le ayudaron en el momento preciso. En cuanto a Claudia, su único problema han sido las lesiones que le han impedido desarrollar al cien por cien su extraordinario potencial. Por suerte ya parecen superadas y esperemos que a partir de ahora podamos pensar en ella como una futura atleta olímpica.
¿Dónde está el techo de cada uno de ellos?
Hoy día no se envejece como antes y no sabes hasta cuándo puedes prolongar tu carrera al máximo nivel. Me fijo en atletas que consiguen a los 31 años su mejor marca personal. Alejandro tiene ahora 26 años y es imposible saber qué recorrido le espera en su carrera, igual que a Claudia.
“Los trails no me llenan; por momentos pienso que eso no es correr”
En las carreras de fondo uno se queda asombrado del nivel de corredores bastante mayores…
Está claro que los 25-26 años de ahora no son los mismos que hace unas décadas. Hay corredoras de 50 años que corren como las de 20. Cada vez nos sentimos más jóvenes. Yo recuerdo a mi madre con mi edad y me parecía una vieja mientras que yo me veo como una niña.
¿Y esa niña nota que vienen otras niñas empujando fuerte?
En el Gran Premio Diputación es donde más nivel existe. Estuve corriendo en el Puerto de Almería y quedé quinta o sexta absoluta en un 10.000, sin embargo, en Granada me las veo y las deseo para meterme entre las veinte primeras. Están saliendo muchas chicas nuevas que vienen con bastantes ganas, que hacen crossfit, triatlón y entrenan fuerte. Y de mi categoría siempre hay un grupo que estamos ahí muy igualadas.
Los trails abundan cada vez más, ¿le seducen también a usted?
Yo me apunto a todo, pero el Trail no pasa de ser un hobby; lo tomo como una excursión. Para mí no es correr desde el momento que tengo que ponerme a andar en algunas subidas muy pendientes o en bajadas que parecen precipicios. Es un complemento en mis entrenamientos, pero no me llena.
“Los monitores del “Ciudad de Motril” no tienen nada que envidiar a entrenadores de prestigio nacional”

¿Cómo explica, alguien que lleva muchísimos años dentro del “Ciudad de Motril”, el éxito de este club?
El secreto del atletismo de base está en nuestros monitores. Que tengas una persona que esté encima, que te dirijan el entrenamiento, planifiquen los viajes, que desde que los niños son pequeños están estudiando en qué pruebas pueden destacar… Sinceramente, no tienen nada que envidiar a entrenadores de grandes ciudades o de prestigio nacional. Para mí, Emilio Hidalgo es el que ha levantado y sigue levantando el “Ciudad de Motril”. También Jesús Chinchilla está sacando resultados buenísimos, como ha hecho con mi sobrino Javier, al que una lesión apartó de la progresión adecuada pero ha podido por fin explotar las cualidades que siempre ha tenido.
Y eso que la pista del Poli…
El tartán ha sido de los mejores, pero todo necesita un mantenimiento. Desde enero llevan diciendo que lo van a cambiar, que va a ser de la mejor calidad, de color azul…; sin embargo, no me lo creo. Sigo notando mucha apatía en este tema y las cosas son hechos y no dichos. Pero el problema del Polideportivo no se reduce sólo a la pista; el gimnasio es obsoleto, con máquinas viejas que no cumplen las exigencias que requiere el entrenamiento de un atleta de nivel. En casa hemos montado un gimnasio para que mis hijos se entrenen cuando están en Motril, porque tampoco es cuestión de que paguen el abono de uno privado para ir sólo unos días.

¿Dejan que desear las instalaciones deportivas de Motril?
En general no estamos mal dotados, pero que las cierren en agosto resulta incomprensible. Es mandar a los jóvenes a jugar con la Play. Es una prueba más de que el deporte, sin negar que recibe apoyo desde las administraciones, se sigue considerando algo secundario en la educación integral de los niños. El deporte crea personas disciplinadas, y lo que enriquece el cuerpo se transmite a la mente.
“Me habría gustado que el Cuartel de Aviación se convirtiese en un centro de alto rendimiento”
En materia de instalaciones, deficiencias y decisiones controvertidas aparte, ¿echa algo de menos?
Mi gran ilusión era que el cuartel de Aviación se convirtiera en un centro de alto rendimiento. Está a un paso de las pistas de atletismo y del campo de fútbol. Tenemos monte, playa y un clima ideal. Motril reúne todas las condiciones para haberle dado ese uso.
Claudia, ¿cuál es su objetivo inmediato?
Como dije antes, estar siempre ahí; no pido más. Los que han hecho cuentas dicen que ya tengo ganado el Gran Premio Diputación en mi categoría, aunque para mí lo más importante es que he completado las diez pruebas necesarias por décimo novena vez seguida, y no creo que haya mucha gente que pueda decir lo mismo. Por otra parte, disfruto viendo como cada vez practican más mujeres de todas las edades. Nuestra hermosura exterior es el reflejo de sentirnos bien interiormente.
Vaya una última pregunta que le voy a hacer: correr, ¿por qué?
Hay veces que me duele la cabeza, me voy a correr y llego a mi casa nueva. Es mi mejor aspirina. Esto es una terapia. Yo digo como el gran Chema Martínez: si tienes problemas o estrés, no pienses, corre.





