Un chispazo acaba con el Motril

Al Arenas le basta un gol a los cinco minutos de partido para llegar con ventaja a la vuelta. Al Motril le vale una victoria por la mínima para pasar a la final
SAT Campos de Granada


Al Arenas le basta un gol a los cinco minutos de partido para llegar con ventaja a la vuelta. Al Motril le vale una victoria por la mínima para pasar a la final

Arenas 1

C.F. Motril 0

Arenas: Jesús López, Toro, Gálvez, Diego López, Álvaro Sierra (Javi Sánchez, min.46), Migue Cobo, Osorio, Daniel Salvatierra (Hugo Poyatos, min.70), Israel (Villegas, min.85), Miguel García y Pablo Aguilar (Bolívar, min.61)

Motril: De la Osa, Ivan López, Samed, Rali, Boris, Darío de la Hoz (Pato, min.74), Álvaro Díaz, Pablo Muñoz, Cameron (Carlos Camacho, min.80), Diosbert (Cheikh, min.82) y Sergio Nieto.

Árbitro: Aranda Zayas (Jaén). Amonestó al local Álvaro Sierra.

Gol: 1-0; min.5: Pablo Aguilar.

Incidencias: Partido de ida de las semifinales del play-off de ascenso a Segunda Federación. Unas 2000 personas, entre ellas medio millar de seguidores del Motril, se dieron cita en el Estadio Municipal de Armilla.

Miguel González

Al Arenas le bastó un chispazo para poner la eliminatoria a su favor. El C.F. Motril, por el contrario, frotó y frotó, pero nunca estuvo cerca de prender la mecha. Como en la ida en Churriana, el equipo blanquiazul entró mandón al campo. Con Darío de la Hoz por delante de la línea de cuatro, con Pablo Muñoz y Álvaro Díaz moviéndose por dentro, y Cameron y Sergio Nieto pegados a su carril natural, el Motril monopolizaba el balón e instalaba el juego en campo del rival, pero el Arenas no iba a tardar en demostrar que el fútbol, más allá de la manera de cocerse, se define en instantes, y en su primera estirada encontró el premio del gol. Internada por la izquierda, balón al área que no despeja la defensa y Pablo Aguilar golpea con fuerza haciendo inútil la intervención de De la Osa. Habían pasado cinco minutos. Golpe seco al mentón, de los que te pueden generar un mar de dudas, por todo lo que queda por delante y por si tu guardia no es la adecuada ante un golpeador que amenaza implacable.

arenas ida
PATADAS Y PALABRAS. Darío, capitán del Motril, habla con el colegiado tras una caída de Sergio Nieto. Boris, Álvaro Díaz y el armillero Israel son actores de reparto. (Foto: Vicente García Delgado).

Sin embargo, el Motril lo encajó bien. Ni pareció caer a la lona; siguió en pie y con plan. Claro que, desde ya, se iba a ver que a ese plan le faltaba colmillo. Era algo que, viendo las últimas actuaciones de los blanquiazules, se intuía, y que ante una roca bien armada y trabajada como el Arenas, se acabó confirmando. Cameron hizo de las suyas hasta donde pudo, porque hasta tres contrarios acudían a cerrarle el paso. Estuvo también bullicioso e intenso Sergio Nieto, que puso en algún aprieto a Toro, el lateral que le enfrentaba. Le doblaba Boris, al igual que Iván López hacía con Cameron, pero todo se quedaba en juegos florales. En la primera mitad, apenas un cabezazo de Darío, sin la fuerza y la dirección para meter miedo de verdad, y una trompicada de Nieto, que de haberse dejado caer de primeras hubiese puesto en un aprieto al colegiado, ponían firma atacante a lo que había sido un control total del Motril.

El Arenas, posiblemente porque el gol le asentó en un plan, parecía cómodo con éste, más aún cuando los de Jorge Molina son de por sí una pieza de granito; hasta hombres como Migue Cobo y Osorio aportaron más desde lo posicional que desde la distribución. En la fase final de la primera mitad, los locales incluso aparecieron por el área motrileña con cierto peligro, cerrando el tiempo reglamentario con un trallazo de Sierra desde la frontal que lamió el larguero.

Nieto
DESBORDE. Fue una sorpresa la alineación de Sergio Nieto en el once inicial. El extremo del Motril fue un quebradero de cabeza para Adrián Toro. (Foto: Vicente García Delgado)

La segunda parte sería prácticamente un calco de la primera, aunque con algo más de finalización a cargo del Motril, que podía terminar lo que empezaba.

Motri solo hizo tres cambios y muy tarde. El primero de ellos fue la entrada de Pato por Darío. Apuesta clara por estirar al equipo que surtió efecto por lo comentado: se vieron algunos centros interesantes y varios disparos desde el borde del área que, al menos, indicaban que el Motril era capaz de finalizar jugadas. Las entradas de Camacho y Cheikh se notaron poco; para entonces, la hoja de ruta del partido estaba muy definida: juego encorsetado y dejar correr los minutos sin que pasase nada. Si acaso, fiar una última oportunidad a balón parado. Por supuesto que ambas defensas, convenientemente reforzadas con la aplicación solidaria del resto del equipo, no se dejaron sorprender. Como se suele decir en estos casos, unos y otros parecieron conformes con el resultado. El próximo domingo, uno seguirá adelante y otro seguirá en Tercera.

J. Salcedo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *