
En 2026 se han cumplido 70 años de la fundación del Club Deportivo Clarín. En marzo publicamos un reportaje sobre la historia de la entidad creada por don José Vinuesa Tentor. Hoy, aún en pleno año de ese 70 aniversario, queremos recuperar una breve entrevista realizada al inolvidable Pepe Vinuesa en verano de 2006
Si esta entrevista reflejase todo lo hablado con don José Vinuesa, probablemente necesitaríamos un anexo a este Especial Fin de Temporada. Las páginas están limitadas y es por ello que dejamos muchos temas para otra ocasión. Por lo pronto, ahí va un trozo de historia del deporte motrileño en versión de uno de los mayores protagonistas de la misma.
Miguel González
La entrevista transcurre en un viejo despacho cargado de trofeo, fotos, archivos y numerosos recuerdos que don José Vinuesa tiene en su casa señorial de la calle Gloria. Este verano decidió abandonar su retiro en la Alpujarra y regresar a su Motril. Casi sin querer la conversación, en realidad nunca llegó a ser una entrevista, toma como primer derrotero la natación y, más en concreto, la Travesía a Nado del Puerto de Motril…
Pasé a encargarme de la Travesía en 1958. Mi amigo Antonio Cifuentes Chamorro, que era delegado del Frente de Juventudes, me dijo, que, ya que todos los años la ganaban los nadadores del Clarín, por qué no la organizaba yo.
En la última edición usted volvió a estar presente…
Es increíble, este año no había jueces porque, al parecer, la Federación pedía 1.600 euros. ¡Por Dios! ¡Si con ese dinero organizo yo las sesenta y cinco Travesías!
Además, denuncia…
¿Y si la Federación no controla la prueba y pasa algo? Las Travesías son las pruebas en las que más miedo he pasado. Si se inscriben 250 y llegan 245, ¿dónde están los cinco que faltan? Hubo un caso con una niña que se inscribió en la misma mañana de la carrera con la intención de ganarla; pues bien, después de que no se tuvieran noticias de ella en meta mandé a los jueces que la buscaran de punta a punta de la playa; al final la encontraron comiendo tranquilamente una paella con su familia en el Sampaloc.
Otro deporte que abarcó en su amplia faceta de organizador de eventos fue el ciclismo…
Organizamos más de cien carreras, incluida la del Pavo, que consistía en bajar sin cadena desde el túnel de La Gorgoracha.
Ya ha salido en la conversación, y volverá a salir ineludiblemente, ¿qué era el Frente de Juventudes?
Era una organización que ofrecía a la juventud un sitio para reunirse y, al igual que los institutos se dividen en cursos, aquello se hacía en centurias: Cardenal Belluga, Onésimo Redondo, 10 de Febrero…, precisamente de esta última es de la que surgió el Clarín, de ahí que, como jefe de esta centuria, el primer presidente debió de haber sido Emilio Fernández Gálvez…, pero Emilio no quería más complicaciones.

«Las Travesías son las pruebas en las que más miedo he pasado. Si se inscriben 250 y llegan 245, ¿dónde están los cinco que faltan?»
También sin querer ha salido posiblemente el tema estrella de esta entrevista, el Clarín, del que se cumplirán cincuenta años de su fundación el próximo mes de Enero. Y es que el nombre de este club está íntimamente ligada Pepe Vinuesa, su fundador. ¿Cómo nació el Clarín y a qué debe su nombre?
Yo estaba de comentarista de deportes en Radio Juventud y firmaba como Clarín en homenaje al escritor Leopoldo Alas «Clarín». Como en el Frente de Juventudes no había un duro, me vinieron Ortega, Yiyi y Enriquito Peñaflor a pedirme que les comprara una equipación y les ayudara a sacar adelante un equipo de fútbol; mi primera intención fue mandarlos a hacer puñetas, pero media hora después ya se había puesto la «maquinaria» en marcha. Para dar la noticia en la radio de la creación de un equipo de fútbol, yo, Clarín, me referí en estos términos: «Hoy vamos a dar un clarinazo…» Y de ahí surgió la denominación del equipo.
Un Clarín que con el paso de los años, y la desaparición del Motril, llegó a convertirse en el primer equipo de la ciudad…
Jugamos en una Regional en la que teníamos desplazamientos tan lejanos como Algeciras, Palma del Río o Almendralejo. Como entonces no estaban permitidos los cambios en los partidos, podíamos viajar todo el equipo, el encargado del material y yo en dos taxis.
¿Cómo se subvencionaba aquello?
En su momento los socios protectores pagaban un duro al mes. Además, conseguimos que el Ayuntamiento nos donara 25.000 pesetas y adecentara un poco el campo del Majuelo.
Sale a colación la desaparición del Majuelo y el tiempo que Motril estuvo sin campo de fútbol. Pepe Vinuesa relata con múltiples anécdotas las vicisitudes pasadas junto al alcalde Escribano Castilla para la construcción de un nuevo estadio e incluso la historia de las torretas de iluminación de éste; los nombres de Juan Antonio Samaranch y Pérez Payá figuran como actores de reparto en esos relatos. Y… aparece otra vez la natación.
Como no podíamos hacer fútbol se potenciaron otras secciones, de ahí que naciera el boom de la natación, y eso que se entrenaba en aquella piscina en forma de L, de 17 por 19 metros, que había en el hotel Costa Nevada. Se empezaba a las siete de la tarde, justo cuando comenzaba también el baile en Los Bongós.
El Clarín fue todo un referente de la natación granadina incluso a nivel nacional…
Ricardo Pérez de Rueda fue subcampeón de 1.500 metros en un Criterium Nacional. Cuando el presidente de la Federación, el marqués de la Florida, supo de la piscina en la que se entrenaba, se quedó tan impresionado que en un pleno de la Federación se acordó que el día que Motril tuviese una piscina de 50 metros se le concedería un Campeonato de España Absoluto si lo pidiese.
Tras referir también la historia de la piscina municipal y como su construcción se debió a una especie de apuesta entre Escribano Castilla y él, toca abordar el tema de la faceta docente de Don José Vinuesa…
Había dos formas de sacar el título de profesor de educación física; una era en la Academia General de Toledo, en donde te machacaban físicamente, y la otra en la Academia de Mando José Antonio de Madrid, en la cual las exigencias físicas eran escasas. Bien, yo lo obtuve en Madrid. Allí existían otras dos posibilidades: los que no tenían titulación alguna debían estar tres años, mientras que, por otro lado, los que teníamos algo, como yo que era licenciado en Derecho, podíamos sacar el título en dos veranos. Hacíamos las pruebas físicas en el estadio de Vallehermoso. Pues bien, saqué el número 2 en mi promoción, y sé que el 1 fue para un enchufado.
¿Y cómo llegó al ITEM?
Los destinos de los profesores se hacían a través del Ministerio de Trabajo a propuesta de los diferentes Delegados. Cuando me propusieron para el Instituto Laboral yo me encontraba dando clases en la Escuela de Turismo Alhamar de Granada; ganaba 25.000 pesetas, trabajaba de 3 de la tarde a 10 de la noche y vivía en un magnífico carmen cerca de La Alhambra. Hice el tonto viniéndome para acá, aparte de ser desagradecido con el director de la Escuela de Turismo.
Le hicieron Delegado de Juventudes también…
Me nombraron a la fuerza. Por aquellos tiempos los profesores de educación física se designaban a través de la Organización de Juventudes y me dijeron que si no aceptaba el cargo de Delegado me mandarían de profesor a Almendralejo. En un principio pensé que sería una broma y tuvo que llamarme el secretario de Granada para confirmarme que era verdad. Si mi sueldo como profesor era de 500 pesetas al mes y 200 de casa-habitación, ¿cómo iba a poder vivir con ese dinero en Almendralejo?
¿Cómo se subvencionaba el deporte en aquella época?
La Delegación Provincial de Deportes daba subvenciones, aunque la mayoría de las veces eran en material deportivo, así como para desplazamientos a campeonatos para los que se solían exigir unas marcas mínimas.
¿Por qué desaparecieron los Juegos Escolares ?
No sé, habría que preguntárselo a los políticos. De pronto deciden que debe desaparecer toda la estructura deportiva a nivel escolar, hasta los campamentos, menos, claro está, los que organizaba el Partido Comunista.

«Los que aleccionaron a los niños en sus ideas no fueron los profesores de mi época, sino los que vinieron después»
Dicen que en las organizaciones deportivas de la época se aleccionaba a la juventud en las ideas del Régimen…
Eso era una mentira. Los que llegaron después sí que aleccionaban a los niños, porque yo mismo oí como lo hacían. He estado de profesor de Formación del Espíritu Nacional durante cuarenta años, he tenido a cientos y ciento de alumnos…, a ver, que me diga uno de ellos si yo les he explicado algo de la Falange y demás historias. Y una asignatura de esas características falta hoy en día, ¿quién estudia la Constitución ahora? Los niños no tienen ni idea de nuestra Carta Magna. Antes, al menos, se estudiaba lo que había: las Leyes Fundamentales, el Fuero del Trabajo… y lo comparábamos con las constituciones de Francia o Estados Unidos, pero ahora no pueden comparar nada… vamos, como para ponerse a estudiar los 17 estatutos de autonomía…
Pero alguna causa más concreta de esa desaparición sí que habría…
Pienso que una de las causas radica en que el noventa y nueve por ciento de los profesores de educación física están ahí porque en algún sitio tendrán que estar. La mayoría de ellos tienen su titulación a través de Magisterio y no por el INEF. Luego, cuando los destinan a un colegio, el director los manda a dar matemáticas. En aquellos tiempos yo reunía en la Delegación de Juventudes a los profesores de deportes de los diferentes Institutos y les preguntaba si pensaban participar en los Juegos, alguno incluso se veía forzado a decir que sí porque pensaba que yo, como Delegado, lo podría proponer para un destino fuera de Motril si se me negaba. También visitaba el resto de los colegios y todos decían que sí a pesar de que casi ninguno contaba con profesor de educación física.
¿Por qué las opiniones de Pepe Vinuesa han suscitado generalmente polémica?
Será porque me meto con quien no hace bien las cosas, como pasó en su día con la construcción de la piscina, que estaba descuadrada. Un concejal contestó a mis quejas al respecto diciéndome que, como yo era el que mandaba en la natación, que pusiese a mi equipo a nadar por la calle más corta. Últimamente también he comprobado la barbaridad que querían hacer dejándonos sólo un campo de fútbol y de césped artificial; era para enseñarles un plano de Motril al alcalde y al concejal de deportes y dibujarles un campo en todas y cada una de las zonas en donde hacen falta.
Muchas cosas, demasiadas, nos quedan en el tinte-ro. Otro día…




