El Torre del Mar sigue siendo indigesto


Los locales se sobreponen al gol visitante y logran rescatar un punto, aunque merecieron los tres

Fotos: Vicente García Delgado

C.F. Motril 1

Torre del Mar 1

Motril: Fidel, Martínez, Mauro, Sergio Pérez, Lolo Baeza (Fran Hernández, min.65), Álvaro Díaz, Corral (Duah, min.65), nacho Buil (Andy, min.71), Raúl García (Álex García, min.86), Cristian y Carlos Camacho (Isra González, min.65).

Torre del Mar: Javi Sánchez, Vertiz, Lulu, Quesada, Dani González (Carrillo, min.77), Sanmartí, Toni Caracuel, Sergio, (Dani Sales, min.58), Miguel Aponte, Perotti (A. Camacho, min.77) y Pato (Miguel, min.86).

Árbitro: Navarrete Sánchez (Almería). Amonestó a los locales Raúl García, Martínez, Sergio Pérez, Nacho Buil, Mauro y Carlos Camacho; y a los visitantes Perotti y Quesada..

Goles: 0-1; min.59: Perotti. 1-1, min.72: Cristian.

Incidencias: 2ª jornada de liga en el Grupo 9 de Tercera RFEF. Algo más de un millar de aficionados se dieron cita en el Escribano Castilla.

Miguel González

La liga es lo que alimenta la temporada, lo que da sentido a la misma; por eso, después del trago copero ante el Huelva, nada mejor para quitarse la amarga resaca de la eliminación que hincar el diente al plato liguero. El problema es que la vianda era el tradicionalmente indigesto Torre del Mar, que, para no variar, este domingo volvió a causar acidez en el estómago blanquiazul.

NO HABÍA TIEMPO PARA CELEBRAR. El balón yace dentro de la portería del Torre del Mar. El Motril acababa de empatar, pero Isra solo piensa en sacar el balón que yacía dentro de la portería del Torre del Mar.

Cinco cambios con respecto al once que se enfrentó al Huelva presentó el Motril. Además de Fidel bajo los palos, Mauro se estrenaba en el eje de una zaga de tres centrales, con Baeza y Álvaro Díaz en la sala de máquinas de un equipo que tenía superioridad numérica en el centro del campo y la hacía valer hacia adelante con la profundidad por las bandas de Camacho y Raúl García, fundamentalmente, con Buil más de armador que de amenazador. Ante eso, el Torre del Mar era el Torre del Mar de casi siempre, un conjunto rocoso y correoso, quizás con menos calidad que el de otras temporadas, pero con el mismo oficio para enredar. Aunque ni unos ni otros especulaban, las intenciones de ambos se contrarrestaban. Tardó casi media hora el Motril en encontrar resquicios en el entramado torreño. No fue fruto de un dominio abusivo pero sí constante. Así, una internada de Raúl García por la derecha la terminó con un centro medido para que Cristian conectase un violento frentazo llegando por el segundo palo, respondiendo Javi Sánchez con un paradón. A renglón seguido fue el propio Raúl el que no pudo volear un pase picado al área chica porque el meta visitante se antepuso para mandar a corner, y del posterior saque de esquina hubo un pim pam pum que vino a certificar la mini andanada verde (sí, el Motril viste color esperanza). Esta fase dulce de los locales termina con un remate de Pato, sí, el ex del Motril y otra vez en el Torre del Mar, que obliga a Fidel a sacar el brazo como un resorte para enviar a saque de esquina.

CUESTA ARRIBA. Fidel no llega al esférico que, lanzado por Perotti, se acaba incrustando en la portería local.

Los goles, en la segunda mitad

El partido, que, con clara iniciativa local, había terminado estirado en la primer tiempo, comenzó nivelado en el segundo. Paciencia y brega, no cabía otra, para volver a desencajar lo suficiente al cuadro visitante. Sin embargo, fue este el que alteró significativamente el estado de las cosas. Dos faltas en posiciones que daban miedo lanzó el Torre del Mar en apenas cinco minutos. En la primera, el balón pasó cerca de la escuadra; en la segunda, muy centrada y con solo tres hombres en la barrera, Perotti, con un disparo raso más preciso que fuerte, puso el esférico ajustado a la base del poste, 0-1. Quedaba media hora por delante y ciertos fantasmas por detrás. El Motril se embolicó, perdió la brújula y entró en estado de anarquía. Estuvo rápido de reflejos Raúl Barroso, con un triple cambio en el minuto 65. Fran Hernández se convirtió puso la templanza que serviría de pegamento para unas líneas que se estaban partiendo; Isra aportó frescura y agitación, y Duah fue la alegría.

UN DOLOR DE MUELAS PARA EL RIVAL. Duah se duele tras caer dentro del área. El delantero de la Academia, que entró en la segunda mitad, fue clave para que el Motril nivelase la contienda.

El culo a ras de césped de un defensa taponó el disparo de Duah tras un buen servicio de Isra; y Fran Hernández, poco más arriba del área motrileña, proyectó la carrera de Duah desde el centro del campo; el jugador de la Academia llegó hasta el área visitante, disparó, el rechace del portero golpeó acabó en pies de Cristian y el roce en un defensa hizo el resto. El gol no solo significaba el empate para el Motril, era subirse también al carro de la inercia. Andy, que entró para dar también más amplitud y desdoblamiento por la banda derecha, se metió hasta la cocina y su centro atrás lo picó de cabeza Cristian; el balón no quiso entrar. El que sí lo hizo, para buscar los buenos centros que se pusieron desde los costados fue Álex García, pero ni el asturiano cazó alguno de ellos ni hubo segunda línea presta para los rechaces. Muy al final, Fidel hizo bueno el punto al salvar el 1-2 en un mano a mano con Dani Sales.

PM Asesoría

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