
El Motril acaba muriendo en el área del Arenas y seguirá la próxima temporada en Tercera RFEF
Motril 1
Arenas 1
Motril: De la Osa, Iván López, Darío de la Hoz (Boris, min.69), Rali, Pablo Muñoz, Carlos León, Álvaro Díaz (Pato, min.69), Isra (Carlos Camacho, min.65), Cameron, Diosbert y Sergio Nieto (Manu López, min.65).
Arenas: Jesús López, Toro, Gálvez, Diego López, Álvaro Sierra, Migue Cobo (Machado, min.85), Osorio, Álex Cabello (Pablo Aguilar, min.57), Israel (Capi Villegas, min.76), Miguel García (Javi Sánchez, min.85) y Bolívar (Salvatierra, min.57).
Árbitro: Bueso Jiménez (Málaga). Amonestó a los locales Sergio Nieto e Iván López; y a los visitantes Migue Cobo, Bolívar, Jesús López, Gálvez, Salvatierra, Diego López, Pablo Aguilar y Machado. Expulsó por doble amarilla al jugador del Arenas Javi Sánchez (min.92)
Goles: 0-1; min.65: Salvatierra. 1-1; min.90+1: Carlos Camacho.
Incidencias: Partido de vuelta de la semifinal del play-off de ascenso a 2ª Federación. Casi 4.000 personas, medio millar de ellas seguidores del Arenas, se dieron cita en el Escribano Castilla. Antes del comienzo se rindió homenaje a leyendas del Motril C.F. como Antonio Díaz, Alberto Martínez, Miguel Ángel Castillo, Indalecio Abad, Julio García, Antonio Barea, Jesús Martínez y Francisco Romario, varios de los cuales formaron parte del equipo que logró el ascenso a 2ª B en 1997. Se guardó un minuto de silencio por los jóvenes Abraham Ferrer e Iván Prados, fallecidos trágicamente durante la semana.
Miguel González
Con dos medias ocasiones bien aprovechadas en toda la eliminatoria apartó el Arenas al Motril. De nada le sirvió al conjunto motrileño haber tenido más balón en los dos partidos y también un puñado de ocasiones de verdad en el Escribano. En esto de los play-off, la cosa va de optimizar recursos, ser eficiente por encima de cualquier otra consideración estética, y el equipo de Armilla ha demostrado ser un maestro en la materia.

Unos y otros dieron por buena la primera mitad: confianza en que el desgaste al que se habían sometido pasara factura al rival en el segundo tiempo y, sobre todo, haber llegado al descanso sin lamentos y sin nada perdido. El Arenas apretó y cerró de lo lindo, nada distinto a lo que hizo siete días atrás; el Motril midió, calculó y buscó sin denuedo, aunque el único desequilibrio lo encontró en Cameron, al que faltó un destinatario que diese continuidad a sus pases.
Aun así, una peinada de Diosbert acabó produciendo en el área chica un “sindiós” en el que Isra y Cameron parece que pudieron hacer más en sendos remates que se quedaron en “rematitos”. El que sí la tuvo, la única vez que se percibió la cercanía del gol en la primera mitad, fue Diosbert. La genialidad corrió a cargo de Cameron, que aclaró y luego filtró un pase para Iván López, éste vio la entrada del venezolano y le puso el balón a la carrera; ante la salida de Jesús López, Diosbert mandaría al lateral. Por su parte, el Arenas lo intentaba a la larga, pero ahí estaba imponente la defensa motrileña, con Rali como seguro de vida en última instancia.
La salida de Manu López y Carlos Camacho revitalizó a un Motril que pagó muy caro su único error defensivo en el partido
Tanto Jorge Molina como José Antonio Motri confiaron en los mismos onces para el segundo tiempo y este seguía teniendo también las mismas pautas que los primeros cuarenta y cinco minutos. Era el Motril el que necesitaba que la cosa cambiase, pero el que se adelantó haciendo cambios fue el técnico del Arenas. Entraron Pablo Aguilar y Salvatierra y no pudieron hacerlo con mejor pie. Aguilar entró hasta el fondo y Rali metió la pierna a destiempo cuando, además, la jugada jugada parecía condenada a perderse por la línea. Dani Salvatierra lanzó el penalti y De la Osa lo repelió, pero el balón llegó otra vez a Salvatierra, que ahora no perdonó y, además, con un gesto a la afición se hizo perdonar por su pasado blanquiazul la temporada anterior.

Inmediatamente movió ficha Motri dando entrada a Carlos Camacho y Manu López. Los minutos de este último, que reaparecía tras su luxación de hombro en Torre del Mar, dieron para pensar qué habría sido del Motril con su concurso al cien por cien. Antes de ellos, el Motril solo había asustado en un remate forzado a ras de suelo de Diosbert, que obligó a Jesús López a meter una buena mano. Con Camacho y Manu el juego de los locales, sujetado para el corte y también la conducción por un Carlos León en plan mariscal, se agitó. Sería don Carlos León (me niego a llamarle por su Carlitos futbolístico) el que inició la andanada del todo o nada con un disparo desde la frontal que despejó en vuelo Jesús López. Posteriormente, Manu López madura la jugada hasta abrir a Carlos Camacho, que pone de primeras un centro que remata de volea Diosbert; por delante ya tiene una muralla que no deja resquicio interceptando todo disparo.
El que sí encuentra un hueco para saltársela es Camacho, que remata en el segundo palo y ve como Jesús López mete la mano para quitarle un gol por la escuadra. Se acerca el final y el Motril ya acumula ocasiones para considerar que es víctima de una injusticia. A la siguiente, otra vez Camacho, ahora en semicaída, la pone por fin lejos del alcance del meta armillero. Es el primer minuto de los siete de descuento que al final se iban a convertir en diez. De la Osa está cerca de convertirse en héroe… en ataque. El portero se va arriba en un corner y consigue enganchar un buen disparo desde la frontal que sale algo desviado. Los locales, cuyo derroche físico, de orgullo y de fe es descomunal, entran en combustión.

Desde la grada se canta el “sí se puede”. El Arenas se queda con un hombre menos tras la expulsión de Javi, pero esa baza a favor del Motril llega muy tarde. Aun así, a base de faltas arrancadas por corazón, los locales asedian el área visitante y parece que pueden meter el partido en una prórroga que jugarían con uno más. La última bala es una falta frontal que lanza Carlos León y que se estrella en el muro. Nada que reprochar. Es el fútbol. Eso sí, ingrato casi siempre con el Motril en este tipo de situaciones.





