
Melilla B 0
Motril 0
Melilla: Jamal, Soliman (Adrián, min.75), Alberto (Yusef, min.46), Anthony (Amir, min.59), Ingoma (Félix, min.75), Serrano, Gil, Espínola, Faye (Adil, min.94), Guevara y Álvaro.
Motril: De la Osa, Iván López, Rali, Rafa Martínez (Boris, min.46) (Nieto, min.85), Pablo Muñoz, Carlos León, Álvaro Muñiz (Isra, min.46), Álvaro Díaz (Sall, min.81), Cameron, Pato (Diosbert, min.46) y Carlos Camacho.
Árbitro: González Sánchez (Málaga). Amonestó a Gil y Jamal, por los locales; y a los visitantes Rafa Martínez, Isra e Iván López.
Incidencias: 33ª jornada de liga en Grupo 9 de Tercera RFEF. Partido aplazado el domingo y disputado a las 15:00 del miércoles en el campo de La Espiguera (Melilla)
Miguel González
Pasará a la historia, sí, pero a la historia negra del Motril. Por lo pronto, adiós al ascenso directo. El partido en Melilla ha terminado siendo el despropósito que quizá empezó a apuntarse el sábado, cuando hubo de cancelarse el vuelo del equipo a la ciudad autónoma. Sólo valía ganar para poder mantener la fe a dos bandas este próximo domingo, pero el empate, y la crueldad en la que vino envuelto, deja lo del Escribano en un mal trago, en un auténtico castigo.
El Motril falló dos penaltis; el segundo, en tiempo de descuento
En La Espiguera, el Motril ha tenido el control de principio a fin. Es cierto que en la primera mitad sin profundidad y hasta con cierta parsimonia, pero en la segunda el equipo motrileño echó el resto; no es que tuviese demasiada claridad, pero el empuje y las ganas convertidas en necesidad le procuraron ocasiones para haber resuelto. Chus Hevia dio entrada tras el paso por vestuarios a Isra, Boris y Diosbert y a los dos minutos se abrió una puerta, un penalti que Carlitos no supo aprovechar porque ahí estaba Jamal, meta melillense para impedirlo. Un palo en la moral del que no tardó en rehacerse el Motril, que continuó buscando el gol salvador. Mucho dominio pero pocas ocasiones de verdad. A diez minutos si hubo una, de Álvaro, pero esta vez fue el palo, no moral, sino físico, el que le impidió. El partido entraba en fase crítica para los visitantes y el técnico asturiano tiró de todo lo sano que le quedaba en el banquillo (Manu, Antonio López y Darío solo eran figurantes): el debut de Mbacke Sall y Sergio Nieto después. La embestida final le dio para generar un penalti ya en el tiempo de descuento. Momento para el éxtasis o para el drama. Y Carlos Camacho y Jamal decidieron, el primero muy a su pesar, que iba a ser el drama. El domingo, lo mismo el Mijas hubiese ganado en Granada y el Motril se ahogaba en la orilla; eso nunca lo sabremos. Lo único cierto es que el Motril tiene que ponerse desde esta misma tarde el chip del, esperemos, largo y sinuoso camino de los play-offs. El ascenso no estaba cruzando el charco de Melilla. Hay que creer que puede estar cruzando el de Baleares. No queda otra.




