Tras una trayectoria profesional forjada lejos de casa, con una carrera marcada por experiencias en España y el extranjero (Andorra e India), Juan Carlos Marín Moreno (Motril, 1992) volvía esta temporada a su ciudad para hacerse cargo de la preparación física del C.F. Motril.
Miguel González
¿Cuándo y cómo se fraguó su fichaje por el Motril?
Estaba jugando el play-off de ascenso con el Lucena cuando recibí la llamada de Viti. Me dijo que habían pensado en mí y, cuando terminó la competición, nos sentamos a hablar. Estuvimos Viti, Motri, Juanmi y yo… Ambas partes nos entendíamos y el acuerdo fue fácil de alcanzar.
¿Y si el Lucena hubiera ascendido?
No se dio, así que no sabremos qué habría pasado…
Tuvo algunas ofertas del extranjero, ¿se las llegó a plantear?
Me habían llamado de África, Camboya o Albania. En el sudeste asiático se acordaban de mí… Pero la verdad es que no me las planteé. Tenía claro que quería volver a casa después de tanto tiempo fuera. Además, el año pasado fue bastante raro para mí, por la muerte de mi tío Manolín, así que me apetecía regresar y estar en el club al que siempre quise.
¿Conocía o había trabajado con alguno de los jugadores actuales del Motril?
No había coincidido directamente con ninguno, pero algunos me conocían. Por ejemplo, Miguel de la Osa había tenido al entrenador de porteros que yo tuve en Los Barrios. Pato y Antonio López también habían coincidido con algunos jugadores con los que yo había trabajado. Este mundo es pequeño y, entre entrenadores, jugadores y preparadores, al final nos vamos conociendo todos.
¿Tiene autonomía total en la preparación física o trabaja bajo las indicaciones del cuerpo técnico?
Tengo libertad total. Tanto Chus como la dirección técnica me han dado carta blanca para hacer lo que considero mejor. Eso sí, siempre hablo mucho con Chus, sobre todo dependiendo de las circunstancias de cada semana. Por ejemplo, la semana pasada, con tres partidos, tuvimos que adaptar las cargas y dinámicas.
¿En qué punto específico de la temporada estamos en cuanto a la preparación física se refiere?
Hasta ahora habíamos trabajado con una idea concreta, pero en este momento, con el comienzo de la segunda vuelta, todo cambia. Hemos acumulado una carga que nos debe permitir reducirla un poco y optimizar el rendimiento para llegar lo mejor posible al final de la temporada.
¿Hay una gran diferencia entre la preparación en pretemporada y durante la competición?
Sí, en pretemporada el trabajo es mucho más de fuerza, repeticiones, peso, volúmenes, y mucha más intensidad. Ahora, solo se trabaja la fuerza durante los parones, como en Navidad, por ejemplo, que podemos meter un poquito de carga extra, pero ya no se puede exigir tanto. Hay que adaptarse a la dinámica de la competición.
¿Los jugadores aceptan bien el plan de trabajo físico?
Sí, hoy en día lo entienden mucho mejor. Es cierto que a algunos les gusta más o menos el gimnasio, pero todos saben que es fundamental para evitar lesiones, mantenerse en su mejor estado físico y, sobre todo, para alargar su carrera lo máximo posible.
“En el Motril me han dado libertad total para trabajar”
“La fuerza es la base de todo en el fútbol moderno”
“Los datos ayudan, pero trabajamos con personas, no con números”
“Hoy el futbolista entiende que el gimnasio alarga su carrera”
¿Qué diferencia existe entre preparadores físicos si todos han estudiado lo mismo? ¿Se puede decir que hay diferentes escuelas?
Existen diferencias en cuanto a metodologías y conceptos. Aparte de los norteamericanos, que van por su cuenta, en general hay dos escuelas destacadas: la española, que conecta mucho con la italiana, y la portuguesa. Estas integran la preparación física de manera más profunda en el fútbol. A la mayoría de los preparadores también nos exigen tener titulación de entrenadores; yo tengo el UEFA A, que es el penúltimo nivel, sólo por detrás del UEFA Pro. Todos nos hemos adaptado a la idea de que la preparación física debe estar integrada dentro del cuerpo técnico.
¿Y la preparación anglosajona o nórdica? ¿Es un mito?
No, en Inglaterra ya están contando con preparadores españoles y están adaptándose a la preparación física más centrada en el fútbol. De Suecia, por ejemplo, también vienen a formarse a España.
Si hoy ya es tendencia la importancia que se da al entrenamiento de fuerza a nivel general, ¿qué importancia se le da a la fuerza en la preparación física del fútbol?
En España, la escuela del FC Barcelona es la que marca mucho la pauta en cuanto a preparación física, y allí la fuerza es clave. Julio Tous, el preparador físico del Barça, lo hace así. La fuerza es la base de todo: la velocidad es la capacidad de ejecutar la fuerza rápidamente; y la resistencia, la capacidad de mantener esa fuerza durante el tiempo. A nivel muscular, lo que conseguimos con la fuerza es evitar lesiones y mantener los músculos saludables. En los jugadores, tener una musculatura fuerte y saludable ayuda a prevenir lesiones, como por ejemplo en los isquiotibiales. Incluso antes de los partidos, también se trabaja fuerza, con ejercicios específicos de activación.

¿Cada jugador del Motril tiene un plan específico de preparación?
Sí, cada uno tiene un plan basado en sus lesiones pasadas o en sus necesidades actuales. Es algo muy personalizado. Todo depende de cómo reacciona cada jugador a la carga del entrenamiento. En pretemporada hacemos evaluaciones para diseñar el plan personalizado de cada uno. Después, se ajusta según cómo afecte cada sesión a los jugadores.
¿No crees que se está exagerando con todo esto de la fuerza y la importancia de la tecnología aplicada al entrenamiento físico?
No, está demostrado. Incluso en los equipos profesionales, el gimnasio está en el vestuario para que los jugadores hagan ese trabajo de activación antes del partido. Ya no se trata de un capricho o una moda, es una necesidad para mantener a los jugadores en óptimas condiciones. En cuanto a la tecnología, sí que ayuda, y mucho, pero siempre hay que tener en cuenta que los datos no lo son todo. Hace poco discutíamos con Lorenzo Buenaventura, que trabaja con Guardiola, que los datos son útiles pero no lo solucionan todo. Al final, trabajamos con personas, y cada jugador tiene sus altibajos, tanto dentro como fuera del campo. Los datos nos orientan, pero no son infalibles.
Decía Cameron que él solo va al gimnasio en las sesiones con el equipo…
Hay jugadores que necesitan un plus fuera y hay otros que hacen de más y hay que bajarles cargas. Pero eso lo hablo con el jugador e incluso con el preparador físico particular que tenga. No van a ciegas.
¿Hay momentos de la temporada en los que el jugador es más frágil?
Sí, especialmente al inicio y al final de la temporada. Aunque es verdad que en el inicio ya no vienen como antes, que llegaban pasados de peso. Ahora todos se cuidan, se alimentan bien, hacen otros deportes… Pero a principio tienes esa especificad del deporte con el consiguiente mayor riesgo de lesión y, luego, al final, el cuerpo acumula mucha carga y puede decir hasta aquí hemos llegado.
¿Las lesiones tienen una explicación?
Se ven cada vez más lesiones de ligamentos en estas categorías y creo que, en parte, se debe a que se lleva a extremos a jugadores que no pueden ser profesionales. También influyen las superficies de los campos. Hoy jugas en un natural bueno, mañana en un artificial bueno, pasado en un artificial malo… Cada semana tienes que adaptarte a un terreno distinto. En este grupo ya solo hay dos campos naturales, el de Motril y el del Recreativo, y dentro de los artificiales hay de todo.
¿Cómo gestiona la carga física cuando hay muchos partidos seguidos?
La carga real la marca el partido. Si hay partidos en poco tiempo, como domingo-jueves-domingo, por ejemplo, el lunes bajamos la carga un poco, pero todos se mantienen activos. El martes se reduce más, porque es el día con mayor riesgo de lesiones. El miércoles, se vuelve a activar y el viernes se da un pequeño «subidón» de carga antes del próximo partido.
¿Y el estado anímico de los jugadores? ¿Cómo influye en su rendimiento físico?
Es crucial, diría que el 90%. El estado emocional, el descanso y la alimentación juegan un papel fundamental. Es lo que llaman el «entrenamiento invisible». Los equipos profesionales ya cuentan con psicólogos precisamente para gestionar estos aspectos.
¿Cómo se motiva a un futbolista que no está jugando?
Afortunadamente, tenemos un grupo muy unido. Los jugadores que no juegan mucho sienten que son parte del equipo y eso es clave. Si el grupo no está unido y no reman todos a una, el que no juega se va envenenando solo.

¿Hay algún mito sobre la preparación física que le gustaría desmontar?
No sabría decir uno en concreto, pero sí es cierto que hoy en día se lee mucho sobre esto. El problema es que muchas veces la información viene de influencers de tik-tok o gente sin formación, y eso puede generar confusión. En mi opinión, hace falta una ley del deporte que regule todo esto, porque el deporte es salud y debería estar en manos de profesionales. Como cuando tienes dolor de muelas, vas al dentista. Si tienes un problema físico, deberías acudir a un preparador físico cualificado. Cuando estudiaba ya hablaban de esa ley de deporte, pero al final ves que hay montones de cursos de nada que autorizan para entrenar en un gimnasio. Aunque también el consumidor tiene su culpa, porque si al graduado en Ciencia del Deporte le tengo que pagar equis, pero elijo a alguien con un cursillo porque me cuesta menos… Es una lucha que tengo, pero el colegio de educación física no tiene tanta fuerza como el de medicina, ingenieros o abogados. Decían también que querían que los médicos pudiesen recetar deporte y no solo aspirina y paracetamol
Usted ha trabajado ya con un buen ramillete de entrenadores, ¿qué opinión le merece Chus Hevia?
Muy buena. Es un entrenador fantástico. Vive el fútbol al 100%, es valiente en sus planteamientos y tiene todo el potencial para llegar muy lejos.
“Tenemos equipo para ser campeones, aunque la suerte también cuenta”
“Cameron tiene un físico privilegiado”
“Chus Hevia vive el fútbol al cien por cien y llegará lejos”
“El Motril debería estar dos categorías por encima”
¿Por qué esa mala racha de resultados al final de la primera vuelta?
Son cosas normales en el transcurso de una temporada. Por hablar del partido que más dolió, contra el Torre del Mar, creo que se dieron circunstancias extrañas. La expulsión temprana y tan rigurosa condicionó mucho el partido.
También ha estado en equipos con potentes proyectos de ascenso, como el mismo Ciudad de Lucena la pasada temporada. ¿Tiene el Motril equipo para ascender?
Comparo a ese Lucena con este Motril y creo que somos el Puente Genil, que fue finalmente el campeón del Grupo 10. Creo que sí hay equipo para ser campeón, aunque la suerte en detalles, y lo digo por experiencia, también te tiene que acompañar. No obstante, tenemos que centrarnos únicamente en el próximo partido que tengamos por delante.
Mijas o Torre del Mar, ¿cuál va a ser el principal enemigo a batir?
Son equipos muy diferentes, aunque ambos juegan en campos pequeños, donde priman los duelos y las segundas jugadas.
¿Quién es el jugador más fuerte de la plantilla?
Probablemente Cameron. Tiene un físico privilegiado.
¿Y el más rápido?
Hay varios: Nieto, Cameron, Camacho, Samed… En lo de rapidez también se puede incluir la mental, y Pablo Muñoz es de los más rápidos en la toma de decisiones. Pato también. Es muy importante este factor porque cada vez hay menos espacios.
¿El de mayor resistencia?
Cameron realiza esfuerzos muy exigentes, igual que los dos laterales, que tienen que subir y bajar constantemente. En el centro del campo, jugadores como Tomás o Álvaro Muñiz hacen un trabajo físico enorme y son capaces de sostener ese ritmo durante muchos minutos.
¿Y el más ágil?
Normalmente los jugadores de mediocampo suelen ser los más ágiles. Ahí destacaría a Álvaro Ruiz o Camacho, por ejemplo.

Además de la preparación física del primer equipo, Juan Carlos Marín es el entrenador del conjunto juvenil, aunque figura como entrenador en prácticas…
Empecé como preparador físico del juvenil cuando Nene era el entrenador. Como tenía que hacer las prácticas del curso de entrenador, aproveché la oportunidad. Cuando Nene se marchó al Costa, el club me llamó y me ofreció continuar al frente del equipo, y acepté.
¿No le parece una vergüenza que el equipo juvenil del Motril se esté arrastrando en una categoría tan baja como la Segunda Andaluza?
Si comparo con sitios como Pozoblanco, Los Barrios o Lucena, allí los clubes grandes absorbían a los equipos de la zona. Aquí hay muchos clubes: Alborán, el Puerto, Costa Tropical… Si un niño no juega en uno, se va a otro y eso le resta capacidad de progresión. Además, el que sigue se queda sin una competencia real. Se mejora compitiendo. En Granada, por ejemplo, el descarte del Granada CF se queda allí y acaba en clubes como el Alhendín. Aquí, en cambio, tampoco tenemos capacidad para atraer talento del resto de la Costa.
¿Se ve como entrenador en un futuro?
No, no es mi intención, ha sido más obligación que devoción. La normativa está cambiando y para poder estar en Primera hace falta el UEFA A…
¿Y dentro de cinco años?
Ahora mismo solo pienso en esta temporada. El año que viene, ya se verá. Más adelante, ojalá me vea aquí, con el Motril, dos categorías por encima, que es donde creo que debería estar el club. He dado muchas vueltas en mi carrera y nunca habría imaginado acabar volviendo a casa. Los cuerpos técnicos vivimos siempre con la maleta hecha, pero ahora mismo estoy muy a gusto aquí.
¿Cuándo estará el Motril “como una moto”?
Eso no se puede saber con exactitud. Se puede intuir o planificar, pero nunca asegurar. Hasta ahora el equipo no ha estado mal en ningún momento. De hecho, el otro día el portero del Porcuna me decía que no podían cazarnos. Trabajas con personas, influyen muchas circunstancias y puede que cuando esperas llegar al pico de forma no se haya descansado lo suficiente. Lo lógico es ir semana a semana.

¿Cómo valora las instalaciones para entrenar, ese hándicap crónico de este Motril?
El cambio constante de superficie siempre influye, pero estamos acostumbrados porque casi nunca juegas dos partidos seguidos en césped natural. Evidentemente, sería ideal contar con un anexo de hierba natural, pero ahora mismo el Cerrillo cumple bien su función.





