Kiko Rodríguez
Se cumplen dieciocho años del día que sonaron todas las sirenas. “El Primi”, bombero del parque de Motril, fallecía tras ser sepultado por un alud cuando practicaba esquí, en el valle del río Dílar.
Muy experimentado esquiador y montañero, quedó atrapado por la nieve sobre las 18:30 horas en una zona cercana al pico Elorrieta, que tiene más de 3.200 metros de altitud, tras sufrir una caída. Antonio iba acompañado por otras tres personas que colaboraron en su rescate junto con personal de Sierra Nevada.
El esquiador, que quedó debajo de más de dos metros de nieve, fue localizado por personal de pista de la estación tras divisar uno de sus esquís. El cadáver del montañero fue trasladado inicialmente hasta el Centro Clínico de Pradollano, donde se le intentó reanimar sin éxito, y trasladado hasta el Instituto de Medicina Legal de Granada.
Primi era conocido por los miembros el Servicio de Rescate e Intervención en Montaña (Sereim) de la Guardia Civil, con quienes había participado en dos ocasiones, en rescates a otros montañeros.







