
Motril 4
Churriana 0
CF Motril: Javi Martín, Iván López, Darío (Diosbert, min.84), Rali (Samed, min.71), Pablo Muñoz, Carlos León, Manu López (Tomás Cruz, min.63), Álvaro Díaz, Cameron, Antonio López (Álvaro Muñiz, min.84) y Pato (Nieto, min.71)
Churriana: Quijada, Calero, Jorge Molina (Capilla, min.78), Luis Torres, Rubén Ávila, Aarón (Ángel Fernández, min.71), Antonio Peso (Fran Martínez, min.71), Cristian (Vallejo, min.78), Antonio Fernández (Guso, min.71)
Árbitro: González Sánchez (Málaga). Amonestó a los locales Iván López y Cameron; y a los visitantes Antonio Fernández y Aarón.
Goles: 1-0; min.14: Antonio López. 2-0; min.77: Antonio López, de penalti. 3-0; min.83: Antonio López. 4-0; min.90+3: Álvaro Muñiz.
Incidencias: 21ª jornada de liga en el Grupo 9 de Tercera RFEF. Partido jugado el miércoles al suspenderse por el temporal el pasado sábado. Unos 500 aficionados en el Escribano Castilla.
Miguel González

Una de las mejores versiones del Motril en esta temporada acabó llevándose por delante al Churriana. Y eso que parecía que el conjunto churrianero, un auténtico avispero, tanto por el agitado movimiento de sus jugadores como por lo que estos “picaban”, iba a llevar al extremo su instinto de supervivencia. Quizá precisamente por eso, porque el cuadro de Leví Cantero entró al partido con un enorme frenesí, el Motril se vio obligado a ponerse las pilas desde el minuto 1. Ni tanteo ni leches; el Churriana, que obviaba la transición de balón por la parcela central, era tan pegajoso en la presión que los locales tuvieron que tirar de ingenio y energía desde el principio, tardando diez minutos en quitarse la sacudida inicial de los visitantes. Y se la quitaron a lo grande y sin avisar, porque a la primera que pisaron de verdad el campo rival acertaron con el gol. Pared eléctrica y precisa Cameron-Álvaro Díaz-Cameron, y el centro raso del norteamericano lo desvía con el tacón Antonio López, que contó con cierta colaboración del meta, Quijada, para que el balón entrase finalmente dentro de la portería. Estaba claro, por la predisposición que mostraba el Churriana, que el 1-0 no le iba a pesar demasiado en su ánimo. De hecho, subieron si cabe un peldaño más en su ímpetu, un paquete que incluía presionar en superioridad como posesos y “rascar” al límite, árbitro mediante. Pero el Motril, habiendo hecho lo más complicado ante rivales de esta guisa, se empezó a sentir dueño de la situación. Desde la seguridad de una defensa en la que Darío y Rali no se permitieron una sola duda, con Carlitos cortando y repartiendo juego, Manu López apareciendo unas veces arriba, otras abajo, poniendo pausa y mejorando la jugada; Álvaro enganchando con Antonio López y Cameron haciendo de Cameron, los blanquiazules (blanquinegros otro partido más), todo en un contexto de derroche físico más que notable, tenían el partido donde querían. Pato, que también destacó a la hora de morder y de desbordar, puso un centro tenso que Antonio López remató de cabeza al larguero. En cuestión de ocasiones no hubo más en la primera mitad, aunque la nota general al descanso fue alta.

La segunda mitad iba a poner de manifiesto que el Motril maneja argumentos para ser un candidato a todo, a lo más alto. Corregida también una cierta pérdida de espacio y balón en los primeros minutos -el rival también juega- los locales encontraron con mayor frecuencia las vías para llegar con peligro. Pato y Antonio López, uno a lo Juan Palomo; el otro, en la faceta aérea que tanto domina, rozaron el segundo. En una jugada embarullada, el Churriana pudo lograr su primero, pero ahí emergió la figura bajo los palos de Javi Martín para evitarlo con una soberana parada (buen partido del debutante que, además de esta acción valor gol, paró con seguridad lo parable, despejó por alto y estuvo muy atento en las salidas en los balones a la espalda de la defensa). Álvaro y Ántonio López aumentaron el baúl de ocasiones, aunque sería en un «penaltito» fruto de una ingenua mano dentro del área, como el Motril, por medio de su “killer” pondría más tierra de por medio en el marcador. A partir del 2-0, ya todo fue cuesta abajo para los locales, que desplegaron control sin parsimonia y verticalidad. Y acierto. Antonio López conectó un frentazo majestuoso tras saque de corner que se convirtió en el tercero del Motril y suyo particular. Con el partido cuasi acabado, Álvaro Muñiz peinó un saque de esquina para abrochar una goleada y dar un golpe en la mesa.







