Pato: “El Motril te hace sentir futbolista”

Comercial Ruival

José Antonio Ruz Rabadán, “Pato” (Aguilar de la Frontera, 12-12-1992), ha recorrido medio mapa futbolístico andaluz antes de recalar esta temporada en el C.F. Motril procedente del Torre del Mar. En su trayectoria figuran destinos tan diversos como el Lucena, Marbella, Mancha Real, Algeciras, Real Jaén, Xerez o incluso la exótica experiencia en el Utenis lituano. En esta entrevista, “Pato” repasa su trayectoria y analiza el presente de un Motril lanzado en el tramo decisivo de la temporada.

Miguel González

¿Cómo se gestó su fichaje por el Motril y cómo le convencen?

Todo surgió a raíz de mi buena relación con Antonio López. Yo estaba en el Torre del Mar y me ofrecieron una renovación a la baja, así que empecé a buscar nuevos clubes. Me puse en contacto con Antonio porque me atraía mucho el Motril; él me aseguró que aquí se estaba estupendamente y que hablaría con Viti. A partir de ahí, Viti me llamó y cerramos el acuerdo de forma muy rápida.

Es imposible no preguntarle por su alias futbolístico. ¿De dónde viene lo de «Pato»?

Es un apodo familiar que viene de mi pueblo, Aguilar de la Frontera. Mi familia regentaba un bar llamado «El Pato», por lo que a todos nos conocían como «la familia de los patos». Al final, en el mundo del fútbol, todos acabaron conociéndome simplemente como Pato.

 Llevaba tres años en el Torre del Mar y parecía muy asentado allí, ¿otra de las razones por las que eligió el Motril fue la cercanía a la localidad malagueña?

 Sí, exactamente. Después de tres años, ya tenía mi vida hecha allí. Mi pareja, aunque es de Barcelona, también trabaja en la zona, y yo buscaba algo cercano que me permitiera seguir jugando al fútbol sin cambiar de residencia. Es verdad que me llamaron otros equipos del entorno, pero, respetándolos a todos, considero que el Motril es un club en el que merece la pena estar y, por ahora, creo que he acertado plenamente.

entrevista pato 1

En los últimos doce años ha cambiado de equipo doce veces, algunos repetidos, ¿cómo se explica eso?

 Se debe a varios factores: a veces por ofertas mejores y otras porque el club decidía no contar conmigo. No obstante, me gusta vivir experiencias nuevas en sitios distintos. Al fin al cabo, eso es lo que te llevas cuando se termina la etapa como futbolista.

«Dejé el fútbol dos años tras el fallecimiento de mi padre; ese parón pudo cambiarlo todo en mi carrera»

«Prefiero proyectos ambiciosos para ascender en Tercera antes que pelear por no bajar en categorías superiores«

 Resulta extraño que, habiendo jugado en equipos de cierto estatus, como el Algeciras o el Marbella, apenas le ha dado para jugar una temporada en 2ª B…

 En 2015, tras un buen año en el Marbella, tuve problemas con representantes. Me comunicaron que el entrenador no contaba conmigo justo antes de la pretemporada, algo que resultó ser incierto, y me quedé sin equipo en julio. Recalé en el Mancha Real en Tercera, quedamos campeones y volvimos a subir, pero el club decidió no contar conmigo para el año siguiente en Segunda B. A partir de ahí decidí hacerme un nombre en Tercera y siempre he preferido proyectos ambiciosos para ascender en lugar de equipos de categorías superiores que pelean por no descender.

¿Es tan grande el salto de nivel entre la Tercera y la antigua Segunda B?

Las categorías están por algo y, conforme subes, la exigencia es mayor. En mi caso, rendí bien en Segunda B siendo sub-23, pero es cierto que mi mayor rendimiento lo he dado en Tercera. El mío es un caso muy similar al de Antonio López. A veces, cuando ya llevas muchos años en una categoría, te encasillan en ella.

En su currículum aparece una aventura en Lituania, ¿y eso?

Surgió tras mi etapa en Marbella. Un directivo, que también era representante, me vino con una oferta de un equipo de la Primera División lituana con entrenador español. Como era joven y no tenía ataduras, quise vivir la experiencia de jugar fuera de España con un buen contrato. Fue una etapa positiva, aunque pasé mucho frío.

¿Qué fue lo que más le chocó de ese fútbol y de la vida en el país báltico?

Futbolísticamente, es un juego muy físico, mucho menos combinativo que el nuestro. El nivel es bastante más bajo que aquí en España. Aquella Primera División podía compararse con la 2ª B. En cuanto a la vida diaria, era extraño ver que a las tres de la tarde ya era de noche y estar constantemente a 10 grados bajo cero. Aunque las primeras semanas fueron duras, soy una persona que se adapta rápidamente a todo.

Pero un año y no más…

En teoría iba a seguir otra temporada, pero el entrenador se fue del equipo, y de éste se decía que podía desaparecer, así que preferí venirme y cerrar aquella etapa.

EN BOCA DE GOL. Presionando muy arriba. Aunque siempre fue extremo, ahora considera que cerca del área puede dar su mejor versión.

¿Pagaban bien?

En equipos de mitad de la tabla podían ser salarios de Segunda B, aunque los primeros llegaban a pagar 100.000 euros al año.

¿Hubo algún momento que le pudo cambiar la carrera?

Sí, yo pertenecí a la cantera del Betis. Estaba en el juvenil de División de Honor y, a mitad de temporada, falleció mi padre. En ese momento decidí dejarlo todo; estuve casi dos años sin querer saber nada del fútbol. Regresé tiempo después en el equipo de mi pueblo, luego pasé al filial del Lucena y de ahí di el salto al primer equipo en Segunda B. Aquel parón pudo cambiarlo todo.

“Estar invictos las once primeras jornadas fue clave para la confianza del equipo”

“Tenemos todo lo que cualquier equipo desearía: somos un plantel equilibrado, de gran nivel y competitivo”

«Si salimos cada domingo como si fuera el último, seremos campeones sin necesidad de mirar a los demás»

¿Quiénes han sido sus referentes en el campo?

 Mi ídolo de la infancia siempre fue Ronaldinho; me encantaba su estilo de juego. Después me he fijado mucho en Neymar. Sí, soy seguidor del Barcelona, jeje.

 Después de muchos años de aquí para allá, encadena tres temporadas consecutivas en el Torre del Mar, ¿por el club o por la ciudad?

Un poco las dos cosas. Yo estaba en el Marbella en un muy buen proyecto y me llamó el Torre del Mar, que era, digamos, un recién ascendido. Pero, como he dicho antes, me atraen los buenos proyectos y el del club torreño, además de ser ilusionante, me pareció fiable. Mi primer año fue el mejor de mi carrera: anoté 16 goles y me sentí muy querido por la afición. Tras renovar, sufrí la fatídica lesión de ligamento cruzado. El club se portó de diez, dándome total confianza para recuperarme. El año pasado, pese a jugar pocos minutos tras la lesión, marqué 13 o 14 goles, fue mi segundo mejor registro en toda mi vida. Estaba muy a gusto en el equipo, en el que me sentía importante, y también en la ciudad. A final de temporada, el presidente se pone en contacto conmigo para la renovación y le digo que, por mí, encantado, pero luego no sé qué pasó. El caso es que, con la llegada del nuevo entrenador, se me comunicó que no contaban conmigo.

Conoce o ha conocido muchos clubes, ¿qué tiene de particular el Motril?

 Te llama la atención. Tú dices el Motril y sabes que se trata de un club grande, que con otras denominaciones ha estado en Segunda B y tiene una historia detrás, además de tener siempre proyectos para estar arriba. Jugar cada domingo en un estadio como el Escribano Castilla, de césped natural y con la grada llena, es lo que cualquier jugador busca. Todo eso te hace sentir futbolista. Por otro lado, Motril es una ciudad con un gran ambiente de fútbol y excelentes instalaciones.

¿Tiene el Motril la mejor plantilla del grupo?

Pienso que sí, porque es mi equipo y voy a muerte con los míos. Es verdad que luego el fútbol te puede salir bien o te puede salir mal, pero yo creo que tenemos muy buena plantilla.

Aun así, ¿qué le falta al equipo desde su punto de vista?

Tenemos todo lo que cualquier equipo desearía. Contamos con jugadores de nivel en defensa, en el centro del campo y en ataque. Además, cuando hay cambios, el equipo no se resiente: sale uno, entra otro y el rendimiento se mantiene, sin que apenas se note la diferencia juegue quien juegue. En realidad, no nos falta nada. Es cierto que a lo largo de la temporada puede haber tramos en los que los delanteros estén más o menos acertados, o momentos en los que los defensas rindan mejor o peor. Pero, en conjunto, somos un equipo muy equilibrado, competitivo y de gran nivel.

“Las sanciones me cortaron el ritmo después de navidad y no se ha podido ver mi mejor versión”.

 “Si no estoy en el once titular y este funciona, no hay por qué tocarlo”

 “Siempre he sido extremo izquierda, pero tras lesión perdí punta de velocidad y uno contra uno. Creo que ahora soy más aprovechable cerca del área, aunque nunca le he dicho a un entrenador donde tengo que jugar”

Parece que el equipo ha llegado al momento crucial en el mejor estado de forma de la temporada…

Tanto el inicio de temporada como este tramo actual son, para mí, los dos momentos con los que me quedo del año, y además los más importantes. Empezar bien, como hicimos nosotros, estando invictos once jornadas, es clave para arrancar la liga con confianza. Es verdad que todos los equipos pasan por malas rachas, y creo que nosotros ya hemos superado la nuestra. Ahora estamos en una dinámica muy positiva, justo en el tramo decisivo. Ojalá podamos mantenerla hasta el final de la temporada y seguir ahí arriba.

celebración
EL VUELO DEL «PATO». Cada gol suyo viene acompañado por esta acrobática celebración marca de la casa.

A nivel individual, no hemos visto la mejor versión de Pato, ¿verdad?

Mi mejor nivel se vio en las primeras jornadas, cuando estaba más acertado de cara a puerta. Después de Navidades, las sanciones me cortaron el ritmo; entre una expulsión y la acumulación de tarjetas, estuve varias semanas sin jugar. Ahora el equipo funciona bien y, como siempre digo, si algo funciona no hay por qué tocarlo, aunque yo no esté en el once.

¿Siempre fue extremo izquierdo?

Sí, siempre, pero tras la lesión perdí esa punta de velocidad y el uno contra uno eléctrico. Ahora me considero un jugador más listo; prefiero jugar por dentro como mediapunta o segundo delantero. Sé cuáles son mis defectos actuales y trato de potenciar mis virtudes, que son el gol y estar cerca del área. Esos son pensamientos míos, claro está, pero nunca le he dicho a ningún entrenador dónde me tiene que poner o dónde no. Juego donde me pongan y trabajando para dar el máximo de mí.

¿Echa la plantilla cuentas para el ascenso?

Siempre se hacen, pero, por experiencia, creo que es un error. Tenemos la ventaja de que dependemos de nosotros mismos, así que debemos ir partido a partido.Si salimos cada domingo como si fuera el último, seremos campeones sin necesidad de mirar a los demás.

Tuvo una oferta importante del Dos Hermanas en navidades, ¿por qué decidió quedarse en el Motril?

Me llegó una propuesta muy interesante a través de su director deportivo; nunca hablé con Fajardo. Se lo comuniqué al Motril y, tanto el club como el cuerpo técnico me transmitieron que era una pieza importante y que no querían que me fuera. Como estoy a gusto aquí, llegamos a un acuerdo de renovación muy rápido.

¿Qué compañeros del equipo le han sorprendido más esta temporada?

Pato: Me ha impresionado mucho Cameron; lo conocía de habernos enfrentado los dos. Sabía que era buen jugador, pero entrenando y conviviendo con él me ha hecho darme cuenta de la suerte de tenerlo en mi equipo; es una pasada. También conocía a De la Osa, pero no imaginaba que era tan bueno bajo los palos. Y, por supuesto, Antonio López, que había sido compañero mío y lo quiero tener todos los años en mi equipo; es un killer.

¿Y el míster?

El año pasado ya demostró su valía con el Torreperogil, que no tenía prácticamente nada y casi lo mete en playoff. Me gusta su estilo valiente: presionar arriba, tener el balón y atacar rápido tras robo.

“Estoy sacando los niveles de entrenador; quiero seguir ligado al fútbol cuando deje de jugar”

“Con los años he aprendido a ser más tranquilo y a tener las cosas claras”

“Motril es una ciudad con vida y con muy buen ambiente de fútbol”

VGD_4932
TAMBIÉN POR ALTO. Los balones aéreos no son su fuerte, pero si hay que saltar, se salta. Potencia de piernas no le falta.

Piensa ya en el «día después» del fútbol, ¿cuáles son sus planes?

Cada año que pasa veo el final más cerca, por eso me estoy sacando los niveles de entrenador; ahora estoy con el nivel dos. Mi intención es llegar al nivel tres y seguir ligado a este deporte desde el banquillo.

¿Con qué momentos, malo y bueno, se queda de toda su trayectoria?

El peor es, sin duda, la lesión. Los mejores recuerdos son el ascenso con el Mancha Real en 2016 y haber podido debutar en estadios históricos como el Carranza, el del Albacete o el del Cartagena.

Vive en Torre del Mar y todos los días viene y va. Hace poca vida en Motril, ¿qué le parece esta ciudad?

No suelo estar mucho por aquí, pero cuando ganamos, tenemos comidas de equipo o surge algún plan, sí que paso más tiempo en Motril. Es bastante grande y con mucha vida: hay muchos sitios para salir a tomar algo, para comer o para hacer planes. Tiene de todo y, en conjunto, me parece una ciudad agradable. En lo que respecta al fútbol, creo que existe un ambiente muy bueno.

Se le ve una persona tranquila…

Sí, aunque creo que eso te lo dan los años. Antes era muy hiperactivo y nervioso, pero con el tiempo la vida te va enseñando, te va centrando y te ayuda a tener claro dónde estás, a qué aspiras y qué puedes dar. Ahora tengo las cosas mucho más claras: sé quién soy, hasta dónde puedo llegar y trabajo cada día para ello. Cuando me marco un objetivo, voy a por él, pero siempre desde la calma, porque creo que así es como mejor salen las cosas.

J. Salcedo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *