El Rincón del Disidente

Conversaciones de ascensor Rafael Montero Artigas Tiempo loco el de este año. El de las cabañuelas bien podría haber hecho sus predicciones en la aquella taberna de nombre tan castizo: “La Muerte Acecha”. “Después de beberse tres o cuatro “gorros”, supongo yo, el tío emitió su visión del tiempo. “Todas las predicciones de las cabañuelas auguran que el 2026 va a ser un año con precipitaciones escasas en varias regiones, impactando mucho en el nivel de los pozos”. El señor le conserve la vista; sus habilidades como profeta del tiempo no tienen precio. De agua vamos servidos a estas alturas como para cinco o seis años. No acaba aquí la cosa, el agua de las nieves de Sierra Nevada se suma al golpe de lluvia, teniendo el pantano que desaguar para no reventar sus paredes. A este paso las ranas van a llevar salvavidas. La locura la pone el dichoso viento. Vivimos en un estado constante de Ponientes cabrones y Nortes fríos. La ventolera tiene las cabezas como la de la niña del Exorcista. La gente soporta el castigo con dignidad, mirando al cielo y echando de menos aquellas avionetas que, se supone, espantaban las nubes. Las catástrofes y los destrozos se suceden en toda la geografía andaluza. Hay gente que lo ha perdido todo, los pueblos han sufrido destrozos de diversa consideración, la actividad ha tenido que cesar en algunos sitios. Uno, que ha visto muchos años y muchas ruinas, conserva la fe que saldremos de esta. También te diré, mi querido lector: Gracias al capital humano, gente de la tierra. De los políticos, esperar lo justo y ponernos en la cola, junto con los del volcán y las otras desgracias. Lo que seguro que no para es la recaudación predatoria de impuestos; el estado pasa por encima del agua, la nieve y el viento para llegar a tu bolsillo. Tu desgracia es digna de discursos, pero pagar tienes que pagar. Cosas que pasan.
Comercial Ruival

Rafael Montero Artigas

rafa montero

Tiempo loco el de este año. El de las cabañuelas bien podría haber hecho sus predicciones en la aquella taberna de nombre tan castizo: “La Muerte Acecha”. “Después de beberse tres o cuatro “gorros”, supongo yo, el tío emitió su visión del tiempo. “Todas las predicciones de las cabañuelas auguran que el 2026 va a ser un año con precipitaciones escasas en varias regiones, impactando mucho en el nivel de los pozos”. El señor le conserve la vista; sus habilidades como profeta del tiempo no tienen precio. De agua vamos servidos a estas alturas como para cinco o seis años. No acaba aquí la cosa, el agua de las nieves de Sierra Nevada se suma al golpe de lluvia, teniendo el pantano que desaguar para no reventar sus paredes. A este paso las ranas van a llevar salvavidas. La locura la pone el dichoso viento. Vivimos en un estado constante de Ponientes cabrones y Nortes fríos. La ventolera tiene las cabezas como la de la niña del Exorcista. La gente soporta el castigo con dignidad, mirando al cielo y echando de menos aquellas avionetas que, se supone, espantaban las nubes. Las catástrofes y los destrozos se suceden en toda la geografía andaluza. Hay gente que lo ha perdido todo, los pueblos han sufrido destrozos de diversa consideración, la actividad ha tenido que cesar en algunos sitios. Uno, que ha visto muchos años y muchas ruinas, conserva la fe que saldremos de esta. También te diré, mi querido lector: Gracias al capital humano, gente de la tierra. De los políticos, esperar lo justo y ponernos en la cola, junto con los del volcán y las otras desgracias. Lo que seguro que no para es la recaudación predatoria de impuestos; el estado pasa por encima del agua, la nieve y el viento para llegar a tu bolsillo. Tu desgracia es digna de discursos, pero pagar tienes que pagar. Cosas que pasan.

Aguisur

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *