Se han completado las actuaciones de urgencia para asegurar el muro perimetral del Estadio Municipal Escribano Castilla. La infraestructura, que desde la inauguración del campo, en 1969, había permanecido prácticamente inalterable, sufrió el colapso de unos 100 metros lineales en su zona este debido a filtraciones de agua y al deterioro de sus materiales originales, que presentaban una oxidación considerable en el acero y un relleno poco resistente.
La intervención, calificada como obra de emergencia, ha supuesto una inversión cercana a los 50.000 euros, que saldrán de la partida de 260.000 que el Ayuntamiento recibirá de la Diputación para el arreglo de los diferentes daños que han sufrido los equipamientos de la ciudad a consecuencia del tren de borrascas. Los trabajos en el muro se han centrado en la estabilización de la estructura tras su desprendimiento hacia la calle que linda con el cementerio. Para garantizar la seguridad de la zona, se ha procedido a la demolición de las partes con mayor riesgo de caída y se ha instalado un mallazo desde la grada hasta el firme de la carretera, consolidando el conjunto con hormigón proyectado a presión para asegurar su sujeción.
Una vez garantizada la seguridad inmediata, el siguiente paso consistirá en la realización de un estudio geotécnico. Este ensayo técnico permitirá determinar el tratamiento más adecuado para la reconstrucción definitiva del muro, evaluando opciones como el uso de pilotaje o nuevas cimentaciones que aseguren la durabilidad y calidad de la instalación deportiva. Hace 18 años, con motivo del partido de Copa del Rey entre el Granada ´74 y el Atlético de Madrid, las gradas supletorias instaladas en la General añadieron un peso a esa zona del estadio y el muro hubo de ser consolidado con la compactación de más de 1000 toneladas de tierra (200 camiones) que se vertieron en la calle adyacente a modo de sujeción.





