Motril 1
Arenas 1
Motril: De la Osa, Iván López, Darío, Rali, Pablo Muñoz, Carlitos (Tomás Cruz, min.46), Manu López (Boris, min.72), Álvaro Díaz (C. Camacho, min.64), Cameron, Antonio López y Nieto (Álvaro Muñiz, min.79).
Arenas: Jesús López, Álex Cabello, Gálvez, Villegas, Hugo Poyatos, Adri Osorio, Migue Cobo, Israel Peláez (Sierra, min.69), Dani Salvatierra (Adrián Toro, min.60), Pablo Aguilar (Bolívar, min.60) y Migue García.
Árbitro: Rodríguez López (Granada). Amonestó al mister local, Chus Hevia; y a los visitantes Cabello y Bolívar.
Goles: 1-0; min.72: Antonio López. 1-1; min.83: Miguel García.
Incidencias: 23ª jornada de liga en el Grupo 9 de Tercera RFEF. Unos 1000 aficionados se dieron cita en el Escribano Castilla.
Miguel González

Al Motril se le fueron tres puntos por el sumidero de la desgracia. Nada que no sea inherente al fútbol, tan dado a dictar sentencias a golpe de casualidades. Y no es que el Arenas no hiciese bien su trabajo, que lo hizo, demostrando por qué es el equipo menos goleado de la categoría, pero su premio le llegó, finalmente, de casualidad. Pocos peros, como no sea la falta de acierto ante el marco se le pueden poner al Motril, que no se guardó un átomo de energía en los noventa minutos.
Aunque el Arenas selló, con presión y buena ocupación de espacios, la entrada a su campo al conjunto arlequinado (no se me ocurre cómo definir la actual camiseta del Motril), éste fue limando el cerco con paciencia hasta encontrar rendijas para llegar al área armillera. Los visitantes avisaron primero por medio de Pablo Aguilar, pero a raiz de ahí los locales empezaron a plasmar con ocasiones su dominio. Álvaro Díaz, tras centro de Cameron, apareció por sorpresa para cabecear al larguero. Poco después fue Cameron en primera persona el que disparó con peligro desde la frontal. La banda derecha del Motril, por la que aparecían Cameron, Nieto e Iván López se convertía en la principal vía de llegada al área rival. Una trenzada entre Cameron e Iván López la finalizó Antonio López, que, en un escorzo cayendo hacia atrás, consiguió rematar de cabeza en el área chica. Con algo más de fuerza, a Jesús López no le habría dado para salvar el gol sobre la línea. El Motril era dueño del juego, pero sin tener a merced al Arenas, que la tuvo en un golpe franco lanzado por Miguel García que De la Osa, en vuelo estelar , despejó a corner. En el último minuto de la primera mitad, Cameron corre por su banda 70 metros a todo tren sin que nadie pueda detenerlo, y su centro lo acaba rematando de cabeza en el segundo palo Antonio López; el balón da en la parte superior del larguero.

La presencia de Tomás Cruz en detrimento de Carlos León, que lo estaba haciendo bastante bien, fue la única novedad a la vuelta de vestuarios. Y en los inicios del segundo tiempo lo novedoso en el juego fue la espesura de los arlequinados, atrapados entre las dos líneas juntitas que montaba un Arenas que quería dibujar un 4-2-3-1 pero acababa dispuesto en un 4-4-2 o 4-5-2. Sí, el que entrena Jorge Molina, aquel hombre gol de Betis, Getafe y Granada, es el típico equipo sólido y solidario que se convierte en una piedra en el zapato del rival que tenga en frente; sus números están ahí. Al Motril le tocaba un ejercicio de no desesperar sin dejar por ello de meter toda la intensidad y más. La constancia en ello le terminó dando un dominio que solía morir al llegar al área, pero por simple cálculo de probabilidades podía pasar lo que pasó. En una de tantas intentonas, Manu López puso desde la izquierda un centro largo y puede que algo pasado, pero ahí estaba el salto y la cabeza de Antonio López para cambiar la dirección del balón y ponerlo imposible para el portero del Arenas. Gol 200 en Tercera (División o RFEF) de un hombre que ya es historia del Grupo 9. La criatura había salido tras un parto complicado; ahora había que cuidarla como si fuesen mismamente tres puntos. Y a fe que el Motril lo estaba haciendo bien, apretando a un Arenas que no parecía tener capacidad de reacción. Pero el fútbol vive de caprichos y el Motril también es víctima de ellos. De la nada, sin tirar a puerta, el conjunto armillero iba a encontrarse con el empate. Miguel García centró desde la derecha, ni Darío ni Bolívar llegaron a contactar el balón en su disputa aérea y De la Osa, que no contaba con eso, no reaccionó a tiempo de evitar que el balón se colora en su portería. Jarro de agua fría para un Motril que ya no tenía en el campo a un pasador como Manu López ni a un percutor como Nieto. Aun así, lo intentaron los locales, pero el corazón y la cabeza ya no sincronizaban.










